Nació en La Coruña en 1965. Estudió filosofía en la Universidad de Santiago de Compostela, antes de mudarse a Londres en 1989, donde estudió arte en la Universidad de Arte de Chelsea, el Goldsmiths College y la Slade School of Art (University College, Londres). Al principio tuvo que hacer todo tipo de trabajos, desde limpiadora a camarera. Después de estudiar un máster comenzó a dar clases de arte en algunas universidades.

Cuando estudiaba en el Slade School of Art (University College London) optó por retirar el bastidor del lienzo que estaba pintado, aunque otras voces comentan que el bastidor se rompió accidentalmente. El resultado de la pintura deformada la inspiró y, desde entonces,  Ángela distorsiona o rompe deliberadamente sus obras como parte del proceso creativo. A primera vista, las pinturas de Ángela de la Cruz parecen haber sido destrozadas, pero los bastidores deformados o rotos y los lienzos torcidos, son después colgados sobre la pared o apoyados en el suelo como trofeos.

En sus palabras: “Un día retiré la barra de cruz y la pintura se dobló. Desde aquel momento, miro a la pintura como un objeto”.

​Su trabajo, tratando los cuadros como objetos tridimensionales sigue una tradición que se incluye el movimiento del espacialismo de Lucio Fontana en los años cuarenta. Su pieza “Ashamed”, creada en 1995, es una pintura amarilla en rafia, rota por la mitad, que se exhibe colgada entre dos paredes. Un trabajo similar de 1996 “Homeless”, es una tela mucho más grande de un amarillo pálido parecido al de la obra anterior, que tiene su marco roto en dos y plegado, y está exhibido colgando por una esquina, reposando en el suelo de la galería. El crítico de arte británico y productor y presentador de documentales de televisión Waldemar Januszczak ha descrito ambos trabajos como “la orina coloreada”.

Sus obras​ y series “Self” de 1997, “Ready to Wear” realizada entre 1997 y 2003, y “Nothing” 1998 y 2005 pese haber sido realizadas desde hace bastante tiempo siguen levantando cierta polémica no exenta de ironía.

Larger Than Life (1998)

Desde el 2000 ha incorporado a sus piezas objetos como sillas, mesas o armarios encontrados o recuperados de la calle, algunas veces adornados con lienzos rotos dentro de su objetivo por alcanzar lo escultórico. Las sillas prolongan sus patas con prótesis burdas y evidentes que hacen casi imposible el equilibrio, los armarios se arrugan para intentar confinarse en cajas demasiado pequeñas para ellos y las estanterías se pliegan como un acordeón al chocar con el suelo.

Su serie “Clutter”  reúne colecciones de residuos y materiales, “Deflated” son una serie de cuadros que cuelgan tristemente de un gancho, sin marco y “Flat” comprende un plástico y una silla de metal que ha colapsado en el suelo. En los últimos años ha utilizado aluminio como material de base para su trabajo.

Se le encargó pintar “Larger Than Life” en 1998 para el salón de baile del Royal Festival Hall, una obra monumental que para pintarse necesitó de un ejército de asistentes en un antiguo astillero de Woolwich, y que se expuso estrellada en la sala, la artista dijo entonces que era como una mujer enorme que no podía bailar y se había caído al suelo. A obra de Ángela de la Cruz ha sido vista en la Manifesta 5 de San Sebastián de 2004 y su primera exposición individual en Reino Unido tuvo lugar en el Camdem Arts Centre en abril y mayo de 2010, mismo año en el que fue nominada para el Premio Turner, la primera y única vez que una española ha sido finalista del premio más controvertido, importantes y prestigioso del Arte Contemporáneo.

Escombros (2015)

Su biografía también es muy intensa ya que en el 2005 tuvo una hija, mientras se encontraba en un coma después de padecer una hemorragia cerebral, actualmente se ve obligada a utilizar una silla de ruedas y necesita asistentes para realizar su trabajo. Inevitablemente sus circunstancias personales han influido en su obra, ella misma ha comentado que sus últimos trabajos se basan en todo lo que le ha pasado, aunque los motivos no sean muy obvios. Por ejemplo “Flat” gira en torno a la imposibilidad de levantarse, “Deflated“ es como un globo deshinchado y “Hung” representa un cuadro que todavía se puede colgar a pesar de estar un poco torcido.

Vive y sigue trabajando en su pequeño espacio en un edificio para artistas cerca de Portobello Road en Londres.

Ángela de la Cruz ha sido galardonada con el Premio Nacional de las Artes Plásticas 2017 dotado con 30.000 euros, por una decisión unánime del jurado que ha reconocido la “intensidad de su obra que explora la compleja relación entre el espacio ilusionista de la pintura y la presencia física de la escultura”.