Irún, Guipúzcoa, 7 de enero de 1919 – 12 de marzo de 2008, San Sebastián, Guipúzcoa

Carmen Gal Orendain, más conocida como Menchu Gal, nació en Irún (Guipúzcoa) el 7 de enero de 1919, en el seno de una familia acomodada y con gran sensibilidad cultural. Desde muy pequeña creció rodeada de libros y música, un ambiente que despertó pronto su interés por el arte.
Estudió en el Colegio del Pilar de su ciudad, aunque nunca llegó a sentirse cómoda con su método de enseñanza. Sin embargo, su talento para el dibujo no pasó desapercibido: con solo siete años, sus padres contrataron al pintor Gaspar Montes Iturrioz para que le diera clases en casa. Fue él quien, al ver su potencial, recomendó que continuara su formación en París. Y así, con apenas 15 años, Menchu emprendió ese viaje decisivo.

En la capital francesa se instaló cerca de Montparnasse, uno de los grandes centros artísticos de la época. Allí asistía a la academia de Amédée Ozenfant, quien le impuso una estricta disciplina basada en el uso de tonos terrosos. Aquella limitación resultó difícil para una joven que venía fascinada por el colorido de artistas como Matisse y los impresionistas, pero también contribuyó a forjar su carácter artístico.
La experiencia parisina marcó profundamente a Menchu Gal. Le dio una visión más abierta y cosmopolita, alejándola del ambiente más cerrado de provincias. A su regreso a España, en 1934, se instaló en Madrid e ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Allí vivió una etapa de intensa actividad, entrando en contacto con destacados artistas de la época y formando parte del grupo de paisajistas de la llamada segunda Escuela de Vallecas.

Sin embargo, su trayectoria no estuvo exenta de dificultades. El estallido de la Guerra Civil obligó a su familia a refugiarse en Francia. Tras el conflicto, regresó a Madrid, donde se integró en la denominada Escuela de Madrid. Eran años complicados, marcados por la escasez y las duras condiciones de la posguerra, pero el reconocimiento de otros artistas la ayudó a seguir adelante.
La obra de Menchu Gal se caracteriza principalmente por sus paisajes: los tonos secos y abiertos de Castilla y las escenas marinas del País Vasco se convirtieron en su sello personal. También realizó retratos y bodegones, consolidándose como una de las figuras más importantes del arte español de posguerra. Su talento fue ampliamente reconocido: representó a España en varias ediciones de la Bienal de Venecia y, en 1959, recibió el Premio Nacional de Pintura, siendo la primera mujer en lograrlo en el país.
En sus últimos años, se dedicó a apoyar a nuevas generaciones de artistas vascos y a reivindicar la figura de su primer maestro. A lo largo de su vida participó en numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas, y su obra pasó a formar parte de importantes museos en España.
Menchu Gal falleció en San Sebastián en 2008, a los 89 años. Dos años después se creó una fundación con su nombre para preservar y difundir su legado, asegurando que su contribución al arte siga siendo reconocida y valorada.



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