Anita Clara Rée nació en 1885 en Hamburgo (Alemania) perteneció a una familia judía de comerciantes de Hamburgo, formada por un alemán  y una venezolana, que comerciaba con productos procedentes de la India. Pese a ello, tanto Anita como su hermana Emilie fueron bautizadas y criadas como luteranas, de acuerdo con las normas sociales de las familias judías de la clase alta en Alemania de aquellos momentos.

Autorretrato (1929)

Siempre mostró aptitud para el dibujo y fue alentada por su padre para que se formara en arte, por lo que desde 1905 comenzó esa trayectoria acudiendo al estudio del pintor de Hamburgo Arthur Siebelist y un año más tarde conoció a MaxLiebermann, que rápidamente reconoció su talento y la animó a continuar su carrera artística. Los primeros trabajos de Rée ya muestran a una artista competente que trabaja en formas y técnicas muy estudiadas.

Alrededor de 1910 junto al expresionista Franz Nöltken y otros formó una comunidad de estudio, allí compartió estudio con Nölken, pero la asociación no progresó, seguramente debido a que Anita habría supuesto una relación personal más profunda de lo que el expresionista estaba dispuesto a asumir.

Rée fijó su residencia en París entre los años 1912 y 1913, aunque es difícil precisar exactamente cuánto tiempo pasó en la capital francesa, que era en aquellos momentos el principal centro de experimentación e innovación del arte.

White tree (1925)

En aquel entonces quería darme, ante todo, una buena base…Chardin, Corot, etc., antes de permitirme acercarme a cosas como las imágenes de Matisse”

A su vuelta a Alemania, se unió a la “Secesión de Hamburgo” un grupo dedicado a promover las artes en la ciudad, y con un amplio y variado programa de exposiciones, charlas, lecturas de poesía y otras actividades, y sus pinturas se mostraron en la mayoría de sus exposiciones colectivas anuales. La década de 1920 fue un período fructífero para Anita, además de exposiciones en su Hamburgo natal, también fue incluida en colectivas en otras ciudades alemanas, como Dresde, Berlín, Dusseldorf, Nuremberg y fuera de Alemania, en Helsinki y Estocolmo.

En la década de los veinte, Rée pasó tres años en Italia que fueron fundamentales en su obra pinctórica, vivió en la pequeña ciudad de Positano, al sur de Nápoles que se había convertido en una especie de refugio para artistas y escritores, el proyecto fue capaz de atraer a personas tan reconocidas del ámbito artístico e intelectual como Brecht, Walter Benjamin, Picasso, Fortunato Depero entre otros. Precisamente a esa época corresponde una de sus pinturas más conocidas “White nut trees”, en la que logró mezcla conceptos modernos con otros aspectos del trabajo de los antiguos maestros italianos cuyas pinturas había estudiado.

Nussbäume in Positano (1922)

Regresó a Hamburgo en 1926 y colaboró activamente en la formación de  la Asociación de Asociaciones de Artistas Alemanas y Austriacas GEDOK, que supuso ser la red más antigua y grande de Europa de mujeres artistas que abarcaba todos los géneros.

En 1930 cuando disfrutaba de un reconocido prestigio, comenzó a ser atacada en un periódico pro nazi, pese a ello recibió una propuesta para crear un tríptico para el altar en una nueva iglesia Ansgarkirche en la ciudad de Langenhorn. Durante ese trabajo los nazis la denunciaron como judía, con la supuesta ayuda de Asociación de Arte de Hamburgo, por todo ello tuvo que alejarse cambiando su residencia a la isla más septentrional del mar del norte de Alemania: Sylt, en un último movimiento impulsivo de escape.

Ravine at Pians (1921)

Con graves problemas de salud, Anita, a sus 50 años, se quitó la vida debido al sometimiento, a la hostilidad y al acoso continuo por parte de fuerzas antisemitas, aunque también en parte debido a las grandes decepciones personales, en una nota a su hermana, denunció la locura en la que se estaba convirtiendo el mundo.

En 1937 los nazis catalogaron el trabajo de Rée como”arte degenardo” y comenzaron a purgarlo de las colecciones de los museos hasta casi su destrucción total, afortunadamente Wilhelm Werner, un jardinero de la Kunsthalle de Hamburgo, conservó muchas de las pinturas de Rée ocultándolas de la voracidad destructora del gobierno de Hitler.