frida_kahloMagdalena Carmen Frida Kahlo nació en Coyoacán (México) en 1907 y fue el resultado del mestizaje de sangre española, india y alemana. Hija de un fotógrafo húngaro-alemán y una mexicana, a los seis años contrajo una poliomielitis que le dejó importantes secuelas, una cojera que ocultó toda la vida tras pantalones de hombre y polleras folclóricas, a los dieciocho años sufrió un gravísimo accidente de tráfico que le fracturó la columna vertebral; una varilla metálica le atravesó desde el estómago hasta la pelvis. Además de imposibilitarle tener hijos, el accidente fue la causa de numerosas operaciones futuras y de una salud siempre precaria que la obligó a una larga convalecencia atrapada entre un caparazón de yeso y un aparatoso arnés, y que la convirtió en una semiinválida el resto de su vida.

Durante su convalecencia, de más de un año, empezó a pintar de manera autodidacta, pero partía e un gran  interés por el arte, ya poseía grandes conocimientos tanto por el arte antiguo como por el contemporáneo. A través de la pintura empezó a reflejar su ansia de felicidad y la persistencia del dolor físico, dese el pequeño mundo en el que se desarrollaba su vida y que dejó plasmado en sus obras. Admiradora de los grandes maestros como Durero, El Bosco, Bronzino o Boticcelli, también conocía los movimientos de las vanguardias que se estaban produciendo en Europa: Klee, Miró o Magritte; fruto de ello se refleja en sus primeras obras en las que pueden identificarse las influencias del cubismo. Comenzó a pintar tomándose como modelo principal: “Me retrato a mí misma porque paso mucho tiempo sola y porque soy el motivo que mejor conozco.”  Con un espejo bajo el baldaquino de su cama y una especie de caballete especialmente construido pudo pintar en unas condiciones imposibles.

frida khalo

 

Frida y Diego Rivera (1931)

Museo de Arte Moderno de San Francisco

En 1929 contrajo matrimonio con el muralista Diego Rivera, el artista más famoso de México en esos momentos; ella tenía 22 años y él 43 y una diferencia en la complexión física realmente tan llamativa como la de un elefante y una paloma y así lo plásmo en el cuadro que Kahlo pintó refiriéndose a la boda. Tres años después sufrió un aborto muy traumático que inspiró otras dos de sus obras más inquietantes “Henry Ford Hospital” y “Frida y el aborto”. Su relación con Diego fue muy compleja, no sólo la diferencia de edad, también estuvo llena de dependencias emocionales e infidelidades por ambas partes, sirva de ejemplo que en 1939 se divorciaron y que en 1949 se volvieron a casar. Está documentado que la pintora fue bisexual, tuvo una relación con la también artista Georgia O´Keeffe, aunque son más conocidas las que mantuvo con el escultor Isamu Noguchi, el fotógrafo Nicolás Murray, el pintor e ilustrador catalán Josep Bartolí y una breve aunque intensa relación con el viejo León Trotsky.

Cuando André Breton conoció la obra de Frida Kahlo en 1938 quedó fascinado por la mexicana que jugaba en su jardín con la irrealidad de las apariencias, afirmó que era el producto de un surrealismo espontáneo y la invitó a exponer sus obras en galerías de Nueva York y París, ciudad esta última en la que pasó varios meses y en la que tuvo ocasión de entrar en contacto con otros artistas del movimiento. Frida nunca se sintió cerca del surrealismo y al final de sus días rechazó abiertamente que  fuera encuadrada en esa tendencia, según sus palabras “Se me tomaba por una surrealista. Ello no es correcto, yo nunca he pintado sueños, lo que está representado era mi realidad.” Frida no sólo rechazó el carácter onírico de su pintura, sino que profesó una profunda aversión hacia los representantes del movimiento. La experiencia de su estancia en la capital francesa la manifestó abiertamente en una carta a Nicolás Murray: “No puedes imaginarte lo joputas que son esta gente; me hacen vomitar. Son tan condenadamente intelectuales y degenerados, que ya no los aguanto más.”

frida_kahlo1Realizó espléndidos retratos de niños y obras inspiradas en la iconografía popular mexicana anterior a la conquista no exenta de primitivismo, llama la atención el colorido empleado y la selección de artículos que incorpora: enseres domésticos, muebles, plantas, muñecos, flores, frutas… pero es en los autorretratos y en los pasajes autobiográficos, no exentos de fantasía, en los que Frida desarrolló un vocabulario simbólico con el que supo plasmar sus experiencias, deseos y pensamientos con una estructura narrativa interna que la convirtieron en una de la artistas mas destacadas de la pintura mexicana del siglo XX y una de mas mujeres artistas más reconocidas de todos los tiempos.

La columna rota (1944)

Museo Dolores Olmeda Patiño. Ciudad de México

La imagen física de Frida también contribuyó seriamente en la construcción del personaje, dueña de un rostro inconfundible con un apreciable bigote y un entrecejo insolente, se sumó al movimiento nacionalista revolucionario latente en esos momentos, ataviándose con largas faldas mexicanas, moños trenzados con cintas de colores, collares y llamativos pendientes. Pintó cerca de cuarenta autorretratos, por ejemplo en el “Autorretrato con monos” su figura aparece recortada sobre plantas selváticas y rodeada de animales, o aquellos otros en los que retoma imágenes de la cultura precolombina, pero concretamente en “Mi nana y yo” también combina ese concepto con cierta reminiscencias a la religión católica, el ama de cría india y ella misma representada con la forma de un bebé, adoptan las poses de las madonas más clásicas. En “La columna rota” se muestra a sí misma revelando la tortura que identifica su espina dorsal como una columna de fractura clásica rota en pedazos mientras un corsé ortopédico apresa su cuerpo, Frida contó de esta manera el resultado de la última operación quirúrgica, mostrándonos su enorme sufrimiento físico ahondando en unos ojos resignado y llorosos.

Una de las formas más comunes del arte popular mexicano son los exvotos, incorporó una iconografía proto-religiosa que la hizo única entre los pintores de su tiempo. Pero no sólo la enfermedad fue la causa de sus pinturas, los reveses que le proporcionó su vida afectiva también fueron reflejados, en “El corazón” supo expresar su impotencia ante el enredo amoroso entre Diego Rivera y su hermana Cristina, pero las obras de Kahlo van mucho más allá de la interpretación simplista de su compleja biografía, los numerosos símbolos que Frida Kahlo introduce en sus cuadros pese a la aparente simplicidad de significado proseen la originalidad de una artista genial con un lenguaje propio, porque su obra procede de una continua indagación sobre sí misma manifestando sus estados de ánimo de forma muy precisa, entre el sufrimiento y la esperanza, pero con el halo de misterio que siempre supo imprimir.

viva-la-vida-by-frida-kahlo-19541-1080x675Viva la vida (1954)

Museo Frida Kahlo, Coyoacán

En 1953 se inauguró su primera y definitiva gran exposición en su México natal, en esos momentos su estado de salud era ya muy precario, pero en  medio de la sala se instaló una gran cama con dosel en la que Frida pudo participar de la fiesta, drogada pero pintada y perfectamente engalanada con lazos y joyas fue saludada por toda suerte de autoridades y amigos, como si de una ceremonia religiosa se tratara. Murió al año siguiente, pero unos días antes de su fallecimiento se produjo unas de las anécdotas más conocidas; procedió a firmar su último cuadro, un bodegón formado por jugosas sandias al que incorporó con grandes letras la frase que se ha convertido en su lema “Viva la vida”.

Frida murió siendo ya un mito en México y reconocida por el incipiente mundo feminista latinoamericano que vieron en ella una pionera, capaz de separarse de los cánones de la mentalidad masculina y libre del deseo de aprobación de las opiniones influyentes del arte, que esos momentos estaban totalmente entregadas a la monumentalidad del muralismo todavía inspirado en la revolución de 1910. La veneración por Frida va mucho más allá del reconocimiento artístico, en Tijuana un pintor ha creado la imagen de Santa Frida, patrona de los niños y de las mujeres indocumentadas y también al sur de Maracaibo, en Sabaneta, existe un lugar en el que se rinde culto a Frida Kahlo.

http://www.museofridakahlo.org.mx/