Puerto de la Cruz, Tenerife, 20 de octubre de 1874 – 7 de noviembre de 1965, Las Palmas de Gran Canaria

Lía Tavío nació en Puerto de la Cruz en 1874. Desde muy pequeña mostró interés por las artes. A los nueve años comenzó a recibir clases de dibujo y pintura en la academia del pintor y fotógrafo Marcos Baeza, en Puerto de la Cruz. Paralelamente, estudió piano y bordado, y posteriormente cursó estudios en la Escuela Normal de Magisterio de La Laguna. Esta formación diversa contribuyó a desarrollar su carácter artístico y cultural.
Ilustración adaptada de Ripper Soto, L. Lía Tavío: Artista entre dos siglos. XIV Coloquio de Historia Canario Americana (2002)
En 1894 participó en una exposición artística, histórica, industrial y comercial organizada por la Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, mostrando desde joven su interés por desarrollar públicamente su trabajo.
En 1901 contrajo matrimonio con Nicolás Soto Sánchez. Durante una estancia en Madrid tuvo la oportunidad de asistir a las clases del paisajista Serafín Avendaño, experiencia que contribuyó a perfeccionar su formación pictórica. Posteriormente, debido al trabajo de su marido, vivió en diferentes lugares, entre ellos Medina Sidonia, Cádiz.

Plátanos y dinero (1951)
En 1923 regresó a Canarias y se instaló definitivamente en Las Palmas de Gran Canaria. Allí creó su propio estudio y desarrolló gran parte de su producción artística. También impartió clases de pintura, dibujo, piano y canto. Entre sus alumnos se encontraba el pintor y muralista Jesús Arencibia. Su casa se convirtió además en un espacio de encuentro cultural, donde se celebraban tertulias, conciertos, recitales y debates relacionados con el arte y la literatura.
Como pintora, Tavío cultivó principalmente el paisaje, aunque su obra abarcó una gran variedad de temas: retratos, marinas, bodegones, escenas mitológicas, religiosas y alegóricas, además de representaciones de las costumbres y tradiciones de Canarias. Trabajó con numerosas técnicas, entre ellas el lápiz, carboncillo, tinta china, crayón, acuarela y óleo, utilizando soportes tan diversos como papel, lienzo, madera, cerámica y seda.

Casa canaria (1946)
Además de la pintura, Lía Tavío desarrolló una importante actividad literaria. Escribió poemas, cuentos y artículos, y colaboró con diferentes publicaciones culturales de su época. También participó en revistas vinculadas a la cultura femenina, contribuyendo a ampliar la presencia de las mujeres en la vida intelectual canaria. En la década de 1950 volvió a exponer sus pinturas en Las Palmas de Gran Canaria y continuó creando incluso durante su vejez.
Lía Tavío falleció el 7 de noviembre de 1965 en Las Palmas de Gran Canaria, a los 91 años, dejando tras de sí un importante legado artístico y cultural en Canarias. Actualmente, instituciones como el CAAM y el Gobierno de Canarias reivindican su legado y su importancia dentro de la historia del arte y de la cultura canaria.
La figura de Lía Tavío destaca, por tanto, no solo por la variedad de disciplinas que cultivó, sino también por su papel pionero como mujer artista e intelectual en Canarias.



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