María Jesús Rodríguez


Oviedo (Asturias), 1959

María Jesús Rodríguez nació en Oviedo, en 1959. Su infancia quedó profundamente ligada al paisaje asturiano y, especialmente, a los espacios naturales del Occidente de Asturias. Desde niña observaba los pedreros entre las mareas, los acantilados, las cunetas y el jardín de su madre, descubriendo en aquellos pequeños fragmentos de naturaleza un universo propio.

Formada en la Escuela de Artes Aplicadas de Oviedo, María Jesús Rodríguez comenzó su trayectoria artística vinculada a la pintura y al dibujo, aunque progresivamente la escultura fue adquiriendo un papel central en su producción. En 1980 participó en la creación del grupo ABRA, colectivo fundamental para comprender la renovación de la escena artística asturiana de aquella época. Junto a otros jóvenes artistas, ABRA defendió la incorporación de los lenguajes contemporáneos a la vida cultural asturiana y desarrolló una intensa actividad expositiva.

2024 VI (2024)

A lo largo de más de cuatro décadas de trabajo, Rodríguez ha explorado diferentes materiales y procedimientos, combinando elementos naturales e industriales y concediendo una especial importancia a las posibilidades expresivas de la materia. Cartón, aluminio, pintura, madera y otros materiales se transforman en sus manos para construir formas que, aun partiendo de una apariencia abstracta, mantienen una estrecha relación con el paisaje, los recuerdos y los ciclos de la naturaleza. El dibujo ocupa también un lugar esencial dentro de su proceso creativo: es una herramienta de observación y comprensión del mundo que posteriormente encuentra distintas formas de expresión en su obra escultórica.

1996-XN (1996)

Colección Casa Natal de Jovellanos

La naturaleza constituye uno de los grandes ejes de su producción. Los paisajes de Asturias, los lugares de la infancia, los jardines, los caminos, las piedras y los elementos aparentemente insignificantes del entorno forman parte de un imaginario que la artista ha ido desarrollando a lo largo de los años. Más que reproducir literalmente la realidad, Rodríguez la transforma y la interpreta, convirtiendo la experiencia del paisaje en una reflexión sobre el paso del tiempo, la memoria y la relación entre el ser humano y su entorno.

Su obra ha sido presentada en numerosos espacios e instituciones, entre ellos el Museo de Bellas Artes de Asturias, el Museo Barjola de Gijón, la Sala Nicanor Piñole, el Palacio de Revillagigedo, la Junta General del Principado de Asturias y la Galería Llamazares. Su trayectoria también ha tenido presencia internacional, con exposiciones y proyectos en lugares como Zúrich, Nueva York o Alemania. En 2022, el Museo de Bellas Artes de Asturias le dedicó la exposición “En un abrir y cerrar de ojos”, una revisión de su trayectoria que puso de manifiesto la coherencia y evolución de su lenguaje artístico desde los años ochenta.

Entre sus reconocimientos se encuentran el Primer Premio del Certamen Nacional de Pintura de Luarca, una beca de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, la beca y taller de la Fundación BINZ 39 de Zúrich y distintos proyectos vinculados a la integración del arte en espacios públicos. En 2019 recibió la Medalla de Plata del Principado de Asturias, reconocimiento a una trayectoria estrechamente vinculada a la cultura y al arte contemporáneo asturiano.

María Jesús Rodríguez continúa desarrollando su trabajo desde Asturias, manteniendo una relación especialmente estrecha entre vida, territorio y creación. Su obra se sitúa así en un espacio donde abstracción, materia y memoria dialogan de manera constante, reivindicando una mirada atenta hacia aquello que permanece oculto en lo cotidiano. En su producción, la escultura no es únicamente una construcción de formas, sino una manera de mirar y de comprender el mundo.


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