Basi


Madrid, 1922 – 2014, Madrid

Basilia López Abad, conocida en el mundo del arte como Basi, nació en Madrid en 1922. A lo largo de su vida, se consolidó como una de las figuras más representativas del arte naïf en España, llegando a ser considerada uno de los 21 pilares históricos de esta corriente en el país.

Su trayectoria artística estuvo marcada por una formación completamente autodidacta. Sin la influencia de la disciplina académica tradicional, Basi desarrolló un estilo propio e intuitivo. En sus cuadros utilizó principalmente la técnica del acrílico sobre táblex, caracterizada por el uso de colores planos, puros y muy saturados.

Además de la pintura, exploró la escultura a través de un enfoque singular: creaba figuras de contornos planos donde los detalles y la tridimensionalidad se definían a través de la policromía y el dibujo, prescindiendo del relieve volumétrico habitual.

La verbena de La Paloma (1976)

Colección Museo Reina Sofía. Madrid

La temática de su obra es un fiel reflejo de las tradiciones populares españolas. Dedicó gran parte de su producción a plasmar la vida rural y, de manera muy especial, el folclore madrileño. Sus lienzos recrean con un tono festivo y afectuoso las verbenas, las romerías y las escenas cotidianas de la época.

Un ejemplo representativo es su cuadro La verbena de la Paloma (1976), donde retrata de forma ingenua a los personajes de la célebre zarzuela con trajes de época y mantones de Manila.

Camino de Almería (1976)

Colección Museo Reina Sofía. Madrid

A lo largo de su carrera, su trabajo obtuvo el reconocimiento de las instituciones públicas. La propia artista donó una parte importante de sus creaciones al Estado español a través de la Dirección General del Patrimonio Artístico y Cultural. Gracias a este gesto, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid custodia y conserva varias de sus piezas clave, como la ya mencionada La verbena de la Paloma o Camino de Almería.

Su firma también está presente en otros centros especializados de relevancia nacional, como el Museo Internacional de Arte Naïf de Jaén, precisamente en dicho museo se conserva  “Retrato de Manuel Moral pintando olivos”,  un cuadro de especial valor para la institución, ya que en él Basi retrata a su amigo Manuel Moral (el pintor jiennense que dio origen al museo) en pleno trabajo creativo. La escena muestra a Moral pintando olivos en mitad del campo, creando un juego visual de «un cuadro dentro de otro cuadro» donde la artista maneja la perspectiva con la total libertad del estilo naïf.

A diferencia de los óleos y acrílicos sobre táblex de gran formato que custodia el Museo Reina Sofía, o de las esculturas policromadas de Jaén, la pieza custodiada en Museo de Dibujo Julio Gavín «Castillo de Larrés» en Huesca se adapta estrictamente a la naturaleza del museo. Se trata de un dibujo costumbrista sobre papel ejecutado con técnicas mixtas, donde la artista plasma un grupo de personajes de la farándula popular y el teatro ambulante con su característico trazo ingenuo, limpio y lleno de expresividad festiva.

Falleció en el año 2014, dejando tras de sí un legado pictórico y escultórico de un gran valor costumbrista.


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