Alicante, 12 de diciembre de 1965

Elena Jiménez Moreno nació en Alicante en 1965. Comenzó su andadura artística en el estudio del natural y las proporciones anatómicas básicas en centros libres de Alicante, se trasladó a Madrid (donde reside desde 1985), matriculándose en Bellas Artes para perfeccionar su marco teórico y de composición.
Fotografiada por María Antonia Grcía de la Vega
En 1998 obtuvo el título de Técnica Superior de Artes Plásticas, con especialidad en Grabado y Técnicas de Estampación, su formación nunca se detuvo. Ha participado en programas de residencia de prestigio, destacando el Taller Experimental de Gráfica de La Habana (Cuba) y las residencias en Matadero (Madrid).
El eje fundamental de su poética radica en la investigación del concepto de la imagen múltiple y el cuestionamiento del «original» único. A través de series fundamentales desarrolladas en el último cuarto de siglo, como `Viaje con Gulliver´, `Patchwork´, `La sombra desobediente´ o `Qué puede un cuerpo´, la artista articula un discurso crítico que transita entre la memoria íntima y el análisis sociopolítico. Más allá de su rotundo impacto formal y conceptual en las salas de exposición, la relevancia de Elena Jiménez es indisociable de su labor pedagógica e investigadora.

Patchwork CMYK (2016)
La actividad docente de Elena Jiménez se ha desarrollado principalmente en Madrid, alternando espacios públicos municipales, la codirección de centros independientes y workshops universitarios de alta especialización. Como docente, ha sabido transmitir las metodologías de la gráfica expandida a nuevas generaciones de creadores, desmitificando el purismo técnico en favor del error controlado y la experimentación matérica.
Su trayectoria de más de cuatro décadas ha sido consagrada recientemente con el prestigioso Premio Nacional de Arte Gráfico, otorgado por la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Vista de la exposición `La sombra desobediente´
CEART Centro Tomás y Valiente (2012)
Este galardón no solo premia la excelencia técnica de su producción, sino su capacidad para expandir los límites del grabado, liberándolo del papel y de las prensas convencionales para hibridarlo con la instalación, la fotografía, la cerámica y el dibujo procesual.
Obras e Elena Jiménez forman parte de colecciones de referencia como el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid o el Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M), entre otros. La trayectoria de Elena Jiménez demuestra que la gráfica actual no es un oficio anclado en el pasado, sino una herramienta viva, reflexiva y de resistencia política capaz de transformar el espacio tridimensional y dialogar con los desafíos del presente.



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