Chiapas (México), 1982

Shuana Compash Otol, pero dado que el registro civil no acepta los apellidos tzeltal, su nombre artístico es Juana Gómez Ramírez, Nació en Amatenango del valle, Chiapas en 1982. Empezó su carrera de alfarera a los 6 años haciendo ollas, chimeneas, palomas y jaguares, destacándose por su calidad y diseño.
Cuando Juana aún era una niña, su padre abandonó a la familia y la cerámica hecha por Juana y su madre se convirtió en su principal fuente de ingresos. Ambas debían viajar hasta San Cristóbal de Las Casas, Comitán y Villa Flores llevando sus mercancías a cuestas.
El estudio de Juana es un asunto familiar donde trabajan también su madre Doña Feliciana, su esposo Feliciano, su cuñado Vicente, sus dos hermanos Pedro y Juan, y Reynakdo que es uno de sus tres hijos. Juana supervisa y controla, pero el trabajo de cada uno de los miembros de la familia firma su propio trabajo y presenta su propio estilo único.

El pueblo de Amatenango del Valle, Chiapas es una comunidad de habla maya tzeltal. Amatenango es conocida como “La capital de la alfarería de Chiapas”, donde las artesanas locales exhiben y venden sus obras bajo arcos cubiertos o desde sus casas/talleres en el pueblo por comisión y por pedido específico. Las habilidades necesarias para producir la cerámica única de Amatenango históricamente se han transmitido de madre a hija a lo largo de generaciones.
Juana Gómez ha creado jaguares, búhos y vasijas de cerámica desde 2001. Sus piezas se hornean de forma tradicional, al aire libre. Se depositan en el suelo, y sobre ellas se colocan piedras, más tarde se cubren con leña, la cual se enciende con ocote (estillas de madera de pino). Así permanece ardiendo medio día. Esta es la tradición prehispánica de cocer el barro.

Los jaguares de Juana parecen reales a pesar de la humildad del barro. El jaguar es un animal sagrado para las antiguas culturas indígenas, ha sido objeto de culto y por lo tanto representado en infinidad de esculturas. A Juana desde siembre le interesaron los movimientos y rasgos de este felino estudiando su anatomia casi a la perfección, por este motivo los reproduce a tamaño natural.
Su fama ha ido mucho más allá de este pequeño pueblo de los Altos de Chiapas.Hoy recibe en su casa a compradores que vienen de todo el mundo y su trabajo ha sido expuesto en Estados Unidos, Inglaterra, Bélgica, España y Australia, y en 2013 fue reconocida por el Fondo Cultural Banamex como una de las grandes artesanas de su país. Su obra forma parte del libro Grandes Maestros del Arte Popular de Iberoamérica.



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