Norwalk, California (Estados Unidos), 24 de enero de 1926 – 6 de agosto de 2013, San Francisco, California (Estados Unidos)

Ruth Asawa nació en California en 1926. Siendo una adolescente, los estragos de la Segunda Guerra Mundial marcarían su vida de muchas formas: ella y su familia —al igual que alrededor de 120 mil personas de ascendencia japonesa— fueron recluidos en diversos campos de concentración en el interior de Estados Unidos por varios meses. Estando ahí, Asawa tuvo la fortuna de aprender a dibujar gracias a la ayuda de tres animadores japoneses que, antes del encierro, habían trabajado para los estudios de Walt Disney, y que durante el aislamiento daban clases de arte.
Durante un viaje a México en el que asistió a una clase de Clara Porset en la UNAM, la diseñadora cubana le aconsejó inscribirse en el Black Mountain College (BMC), la históricamente famosa, innovadora, experimental y multidisciplinaria escuela ubicada en Carolina del Norte. En el BMC fue alumna, entre otros, de nada menos que Joseph Albers y Buckmister Fuller (dos de las mentes más brillantes e influyentes del siglo XX), quienes a través de sus ideas y métodos pedagógicos influirían creativamente en la artista.

Looped Wire
Comencé en 1962, cuando un amigo trajo una planta del desierto del Valle de la Muerte y me dijo: «Aquí tienes algo para que la dibujes». Intenté dibujarla, pero era tan enredada que tuve que construirla con alambre para poder hacerlo. Fue entonces cuando se me ocurrió que podía usarla como una forma de trabajar con alambre. Empecé a ver todas las posibilidades: abrir el centro, aplanarla contra la pared y colocarla sobre un soporte.
Un segundo viaje a México y una nueva coincidencia llevaron a Asawa a experimentar con cable de acero. Durante su visita al país, un grupo de artesanos fabricantes de canastas le transmitieron su técnica de tejido en acero. La artista, entonces, encontró lo que tal vez siempre estuvo buscando: el equilibrio del dibujo expandido y producido con materiales tridimensionales. Así nacieron sus espectaculares y conmovedoras esculturas en cable de acero tejido, a través de las cuales se pueden apreciar otras formas similares contenidas dentro de ellas. Lo fino y ligero de un material que al ser deformado pesa, expresa, contiene y refleja.

Tied-Wire Sculpture
Los procesos de concepción y producción de estas esculturas flotantes son igual de simbólicos y poéticos que el resultado. Ella empezaba a tejer la forma interior, es decir, aquello que después sería envuelto y contenido por una estructura mayor, la que sería vista desde afuera. Paralelamente, ella tejía y enlazaba la forma externa hasta llegar al punto en que ambas se conectan. Estas esculturas sostenían dos estructuras: superficies internas y externas ligadas minuciosa e infinitamente formando una sola pieza, un solo organismo —interior-exterior, pasado-presente, prisión-libertad.
Las esculturas de cable de acero de Asawa son sus piezas más conocidas, pero la producción de esta artista abarca obra en papel, escultura en diversos materiales y fuentes públicas, entre otros. Además de una exhaustiva labor activista para lograr fondos de educación artística en Estados Unidos. Ella fue una fuerza impulsora detrás de la creación de la Escuela de Artes de San Francisco.



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