Gallur (Zaragoza) 15 de septiembre de 1922 – 6 de mayo de 2019, Sevilla

Ascensión Navarro Bonilla, conocida en el mundo artístico como Chonín Navarro, nació en Gallur, provincia de Zaragoza en 1922. Fue una creadora textil de larga trayectoria, con un gran dominio técnico en procedimientos muy diversos, que hablan de su inquietud por conocer y de su amor al oficio, por el trabajo bien hecho, expresado siempre a través de sus manos. Aunque sabemos que ”Hacer es pensar”, como escribe R. Sennet en El artesano.
Creó su propio taller de lencería y trajes de novia en los primeros años sesenta. Proyectó asimismo una Revista de moda infantil, ropa que siempre le gustó y trabajó con acierto. Fue pionera en “crear con los hilos”, como se decía de las artistas tejedoras de la Bauhaus. Perteneció a la generación de la década de los setenta, que en distintas ciudades españolas iniciaron lo que entonces se denominaba Tapicería Contemporánea.

Almazara (1975)
De nuevo su faceta emprendedora le llevó a enseñar las nuevas técnicas adquiridas sobre el tejido en alto lizo; primero, en San Sebastián, en el Club de Arte “Catalina de Erauso”, junto con su marido José Ruesga Salazar, pintor, ceramista y grabador. Ambos realizaron en dicho club una estimable labor de divulgación.
Posteriormente, continuó su magisterio textil en su propio taller, en Sevilla, ciudad en la que fue la primera artista en realizar una exposición con obras textiles, en la Galería de Arte Vida, en 1975. Dejó constancia de su maestría a través de la exposición antológica que el artista y comisario de arte Francisco Molina le organizó en 1988, en la Sala de Exposiciones de la Obra Cultural del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla. Como el propio comisario escribe en el catálogo “…alto y bajo lizo, macramé, malla, etc., le permiten realizar desde Esculturas textiles hasta la más compleja Técnica Mixta, y el más elaborado Gobelino”.

Celosía (s/f)
En sus últimos trabajos textiles se adentró en el pequeño formato tridimensional realizando “Poemas textiles”, título de su última exposición en el año 2004, en el Centro Cultural La Almona (Dos Hermanas, Sevilla).
Fue una mujer valiente y luchadora, vitalista, trabajadora incansable, generosa y sensible, para quien: “El arte era un sentimiento” (2004).Y sentimientos de admiración, gratitud y cariño sigue despertando entre sus numerosos discípulos.



Deja una respuesta