Nació en 1950 en Gallipolis, Ohio (Estados Unidos) en una familia de dos generaciones de concesionarios de automóviles Ford. Completó su licenciatura en la Universidad de Ohio en Atenas, después en la Universidad de Duke y más tarde en la Universidad de Chicago. Mientras estaba matriculada en la Escuela de Diseño de Rhode Islanden en Providence en la década de los 70, se trasladó a Manhattan, participando en el programa de estudios independientes del Museo Whitney de Nueva York, ciudad en la que vive desde entonces.

Durante sus estudios comenzó a interesarse principalmente por el lenguaje, la instalación y el arte público, tomando desde el principio el espacio urbano como marco para sus proyectos.

En su búsqueda de modos más directos para llegar con su mensaje artístico al público general, comenzó a utilizar medios de comunicación no tradicionalmente artísticos, desde carteles en la vía pública, hasta anuncios electrónicos y spots televisivos. Comenzó su primera serie «Truisms» entre 1977 y 1979, estampando aforismos, escritos en una sóla línea en negrita y cursiva, en camisetas y carteles que posteriormente distribuyó por toda la ciudad. Con afirmaciones como «Los hombres no son monógamos por naturaleza» y «El dinero crea sabor». Tales acusaciones provocaron una discusión pública, involucrando directamente a la sociedad a un discurso más amplio. Colgó en diferentes espacios de la ciudad sus mensajes, no sólo fueron aforismos, también afirmaciones grotescas sobre las condiciones sociales, la política, la vida cotidiana, la violencia y la sexualidad.

A principio de los ochenta creó otra serie de pósteres. Los  «Inflamatory Essays», textos breves inspirados en los escritos de Hitler, Lenin, Mao y Trotsky, también de filósofos y otras personalidades políticas. Posteriormente, Jenny inició una serie de paneles de bronce y otros metales con inscripciones de texto a gran tamaño. Siguiendo con su trayectoria, estos paneles fueron colocados en espacios públicos junto a las placas de bronce ya existentes, como de consultas de médicos, clínicas dentales, galerías de artes…

En 1982 presentó su proyecto en forma de mensajes sobre una pantalla electrónica que cambiaba constantemente y lo hizo en el espacio más visitado de la ciudad de Nueva de York, aquel en la que la luz forma parte de manera inequívoca de su identidad, es decir en Times Square. Este espacio permitió a Holzer llegar a un público más amplio, lo que contribuyó significativamente a la difusión pública de sus obras de arte utilizando las ambigüedades lingüísticas como medio de protesta.

.Empleó el texto cambiante de la pantalla con mensajes sobre tesis y antítesis, incrementando así la intensidad de la provocación. «Survival Series» fue evolucionando y desde entonces se ha presentado en varias combinaciones de carteles electrónicos, pantallas electrónicas de tamaño reducido y mesas de control de iluminación fotográfica. Actualmente se encuentra en la colección del Museo Kröller-Muller y contiene textos como «Si te hubieras comportado bien, los comunistas no existirían» o «Si eres considerado inútil, nadie te alimentará más».

«El abuso de poder no es una sorpresa»

mostrado en Times Square, Nueva York (1982) 

El una última etapa, adoptó sus proyectos a la electrónica. Son famosas sus esculturas de señales luminosas de led que reproducen sus clásicos mensajes en constante bucle y a gran escala para lugares públicos. Son proyecciones que iluminan igualmente fachadas en entornos urbanos, como ríos o montañas.

En 1989 se convirtió en la primera artista femenina seleccionada para representar a Estados Unidos en la Bienal de Venecia.

En 1993, el año en el que la guerra de Bosnia estaba en su punto más álgido, se publicó en la portada de la revista del Süddeutsche Zeitung un mensaje de Holzer impreso en tinta mezclada con la sangre de mujeres bosnias con el mensaje “Donde mueren mujeres, estoy totalmente alerta”, que provocó un gran escándalo entre el público, dado que el proyecto “Lustmord” fue esctrito desde la posición del violador, la víctima y el observador. En este proyecto y en la serie fotográfica «Sex Murder», realizado entre 1993 y 1994, Holzer  escribió frases sobre la piel de mujeres, para llamar la atención sobre los numerosos crímenes sexuales y violaciones. La artista siempre ha sido una firme defensora de los derechos humanos y de las mujeres.

En 1996 su proyecto “Arno” estuvo dedicado a la prevención del sida. Como artista participante en la Bienal de Florencia, escribió un texto que apareció en el pabellón que compartía con Helmut Lang, pero a medianoche, el texto era proyectado en el río Arno y esta fue su primera experiencia de proyección Xénon.

Resultado de imagen de Jenny Holzer arnoExposición «Lo indescriptible»

Museo Guggenheim. Bilbao (2019)

En el Guggenheim de Bilbao permanecerá expuesta hasta septiembre del 2019 su exposición «Lo indescriptible» que supuso un completo recorrido por obras de nueva creación, que incluyó una serie de proyecciones de luz con poemas de autores vascos, españoles e internacionales sobre la fachada del museo.

Jenny Holzer siempre ha sido una innovadora en cuanto a la utilización de materiales se refiere, siempre ha utilizado la tecnología más avanzada, desde pantallas electrónicas tridimensionales, gráficos por ordenador o instalaciones en el ciberespacio y lo ha hecho en anuncios para televisión o vídeos musicales para MTV. No obstante, independientemente del medio, sus mensajes son siempre punzantes emocionalmente y hacen que quienes tienen la fortuna de contemplarlos se detenga a pensar.

Holzer pertenece a la rama feminista de una generación de artistas que surgió alrededor de 1980, que siempre ha buscado nuevas formas de hacer de la narrativa  una parte implícita de los objetos visuales. Sus principales temas son la violencia, la opresión, la sexualidad, el feminismo, el poder de la guerra y la muerte. Enfatiza y saca a la luz temas importantes de la sociedad capitalista al comentar inteligentemente la identidad sexual, las relaciones de género y una variedad de temas políticos y existenciales. Toda su obra es una crítica social y un arte de protesta únicos. Holzer es a día de hoy una de las artistas más valoradas. 

https://es.wikipedia.org/wiki/Jenny_Holzer