Edith Clare Posener nació en 1897 en San Bernardino, California (Estados Unidos), hija de padres judíos. Sus padres se separaron y en 1905 su madre Anna se casó con el ingeniero Frank Spare y debido al trabajo de su padrastro, cambió continuamente de residencia y se crio en el catolicismo.

La joven Edith se licenció en Filosofía y Letras, con honores en francés, por la Universidad de California en Berkeley y empezó a ejercer como profesora de francés en un colegio para chicas en Hollywood, donde para aumentar su salario se ofreció a dar clases extra de arte. Para mejorar sus conocimientos de dibujo, se matriculó en clases nocturnas.

Se casó con Charles Head, el matrimonio no duró mucho y aunque no se divorciaron oficialmente hasta 1936, mantuvo su apellido como nombre artístico, incluso después de contraer un segundo matrimonio con Wiard Ihnen, diseñador de decorados.

Tras un breve paso por el mundo publicitario, entró en Paramount Picture como jefa del departamento de vestuario en sustitución de Travis Banton, se convirtió en la principal diseñadora en 1933 y después en los estudios Universal. La viveza y personalidad de sus diseños la convirtieron rápidamente en una celebridad del ambiente hollywoodiense.

Siendo la figurinista más famosa del Hollywood Clásico, fue admirada por la amplia variedad de sus diseños, desde el traje de época, a las elegantemente sencillas que en aquellos momentos triunfaban, hasta las intrincadamente extravagantes. Tal y como ella mismo declaró, parte de su éxito consistió en su esfuerzo por conocer y estudiar a las personas que iba a vestir, para que el público creyera que no estaban viendo a la persona que interpreta en diferentes películas, sino a personajes diferentes.Audrey Hepburn: el ícono de la relación entre el cine y la moda

Audrey Hepburn y figurín de Edith Head

para “Sabrina” (1953)

Fue la gran inventora del glamour en el cine, antes incluso de que existiera el término. Consiguió hacer que la ropa no sólo transmitiera los estados de ánimo en la pantalla, sino que también exaltara la belleza de las estrellas, sirviera a la historia e inspirara fuera del mundo cinematográfico y que su estilo fuera eternamente imitado. Ejerció para muchas actrices como diseñadora personal, ya que poseyó una extraordinaria capacidad para reconocer los aparentes “defectos” en los cuerpos que vestía, y lograba disimularlos empleando cortes, drapeados, y estampados para realzar los activos y disfrazar las supuestas imperfecciones que la exigente industria no estaba dispuesta a perdonar.

Fue respetada por su gran temperamento y logró sobrevivir por su capacidad para satisfacer a los directores más difíciles y a las estrellas más conflictivas. Lo logró además de por su creatividad, por su valía personal, tenía una capacidad ejecutiva por lograr convencer con su criterio lo que más conveniente a la película y a sus escenarios. La llamaron “La Doctora” por su autoridad para hacer el diagnóstico correcto de lo que precisaba cada proyecto.

En 1974 fue homenajeada con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Continuó trabajando hasta dos semanas antes de su muerte, ocurrida en Hollywood cuatro días antes de cumplir los 84 años, el 24 de octubre de 1981, debido a una rara afección sanguínea.

Barbara Stanwyck y figurín de Edith Head para “Las tres noches de Eva” (1957)

La filmografía de Edith cuenta con más de 500 títulos, tanto como actriz como directora de vestuario.  Fue la diseñadora de vestuario con más éxito de la historia Hollywood, ganó un total de ocho Óscar por las siguientes películas: La heredera (1949), Eva al desnudo (1950), Un lugar en el sol (1951), Vacaciones en Roma (1953), Sabrina (1954), Los milagros de la vida (1960) y El golpe (1973). Diseñó el vestuario de actrices como Mae West, Barbara Stanwyck, Ginger Rogers, Audrey Hepburn, Natalie Wood, Bette Davis, Ingrid Bergman, Gloria Swanson, Kim Novak o Tippi Hedren, por citar algunas.

https://es.wikipedia.org/wiki/Edith_Head