Nació en Valencia en 1949, después de terminar estudios de grado medio, se matriculó en la Facultad de Filosofía en la Universidad de Valencia y en 1974 se trasladó a Madrid donde retomó su inclinación por la pintura y concluyó sus estudios en Filología Inglesa.

A principios los años 80, se vio influida por el trabajo de Anselm Kiefer, exponente del neoexpresionismo, movimiento artístico que pretende retomar el primitivismo de la figuración mediante la pincelada larga y el contraste de colores y que está relacionado con el Minimalismo. En 1988 entró en contacto con la obra de Agnes Martin, de quien tomó las formas geométricas y su interés por la abstracción.

Su obra se concentra en tres temas fundamentales: lo literario, tanto en el formato físico como en lo puramente escrito, la escultura y lo femenino y lo desarrolla mediante la utilización de varios tipos de soportes como papel, tela o mimbre. En la pintura al óleo suele utilizar aceite de oliva, mientras que, de forma más autónoma, incorpora tela como componente artístico. De toda su extensa e interesantísima producción cabe destacar “Cartas a una madre”, “Les amoreuses”, “La perfecta casada” y “Cinco cartas retenidas, una sexta inacabada, una séptima enviada, más una octava recibida”.

Su proyecto fundamental es “Cartas a la Madre”, una obra sobre la que empezó a trabajar cuando llegó a Nueva York, inspirada en la posibilidad de analizar más de cerca el rol de la mujer artista. La obra recoge en forma de revista su vida entera, como hija y como madre, juntando vida y arte en una sola manifestación plástica.

La perfecta casada (2001)

En “Les amoreuses (Elena y Rrose)” la artista recrea la famosa foto de Marcel Duchamp durante una partida de ajedrez con una mujer desnuda de 1963, es una acción, un juego, pero también un homenaje a Duchamp. Amplió esta foto, la dividió en cuadrículas e imprimió cada una de ellas. En la obra final, aparece ella misma como una representación de la feminidad abierta, e incluso barroca, se puede hallar la respuesta en su mano, que sostiene una cuerda larga de perlas de imitación que se acumulan y se derraman en su regazo”, explica Elizabeth Finch en el catálogo de la exposición del IVAM del 2006. Pero no sólo con Duchamp, Elena se ha aproximado también a los grandes nombres de la historia del arte. Ha sido costurera en “Las Hilanderas”de Velázquez y ha emulado a “Hannah, la profetisa” de Rembrandt y desde la mirada femenina, se apropia del personaje y, en cierto modo, cambiar la mirada de la historia.

Les amoreuses (Elena y Rrose), (2001)

Foto: Kyle Brooks, a partir de la fotografía de Julian Wasser de 1963.

“La perfecta casada” es el proyecto con el que trabajó con el libro de Fray Luis de León del mismo título. Partiendo del drama aprovecha para denunciar el destino de la feminidad. La propuesta nació en uno de esos espacios considerados “femeninos”, un taller de costura que Del Rivero organizó entre 1999 y 2000 con artistas jóvenes y con la colaboración del taller de grabado de Óscar Manesi, demostrando que con materiales sencillos, de uso cotidiano, como el hilo, la tela y el papel, y cambiando el pincel por la aguja, se puede también hacer Arte con mayúsculas.

En 1998 pudo verse en el Museo Reina Sofía de Madrid la exposición “Cinco cartas retenidas, una sexta inacabada, una séptima enviada, más una octava recibida” convirtiendo el género epistolar en el recurso principal de su narración plástica, a la vez que transformó, una vez más,  la costura, en escritura y medio gráfico. Con la acción de tejer y su representación, la artista puso el foco en el binomio hacer y deshacer lo tejido, como metáfora de la espera y la posibilidad de retorno, que remite a la figura clásica de Penélope. La artista dice acudir al uso de metáforas

Para decir lo que no podía decir y esconder lo que no sabía expresar

Elena del Rivero ha participado en exposiciones tanto temporales como permanentes, siendo las más recientes en 2001 en el The Drowing Center de Nueva York, donde sigue aportando más obras de forma periódica y en el 2016 en el The Christodora Building en East Village, donde la obra se encuentra en el exterior del edificio.

Sus obras se encuentran en colecciones de diferentes instituciones de Europa y Estados Unidos, como por ejemplo, Colby College Museum of Art en Waterville,11 Museum of Modern Art en Nueva York,12 National Gallery of Art en Washington,13 Pollock Gallery at Southern Methodist University en Dallas, Fundación La Caixa,14 o el Museo Nacional Centro Arte Reina Sofía, entre otros y su obra ha obtenido un gran número de premios y reconocimientos.

https://es.wikipedia.org/wiki/Elena_del_Rivero

Elena del Rivero: la artista como corresponsal o la poética de lo cotidiano