María del Carmen Mondragón Valseca (Nahui Olin) nació en Tacubaya (México) en 1893, en el seno de una familia perteneciente a la burguesía mexicana, debido al trabajo del padre,  trasladaron su residencia a París cuando la niña apenas contaba cuatro años. En Francia Carmen permaneció en un internado donde recibió formación en danza clásica, pintura, literatura y teatro,a los diez años, ya destacaba por su innata sensibilidad para escribir, especialmente poesía.

A su vuelta a Ciudad de México se casó con Manuel Rodríguez Lozano, pero poco tiempo después, debido a la irrupción de la Revolución Mexicana, la pareja se instaló nuevamente en París uniéndose al grupo de artistas que en aquellos momentos encabezaban el movimiento de las primeras vanguardista como Diego Rivera, Georges Braque, Henri Matisse y Pablo Picasso. Al estallar la Primera Guerra Mundial Carmen y Manuel se refugiaron en San Sebastián, donde se cree nació su único hijo, que al parecer murió por asfixia. Desde la muerte del niño la relación entre ambos se fue deteriorando y Carmen regresó sola a su país natal, donde se sumergió completamente en la vida artística compartiendo largas veladas bohemias junto a Dolores del Río, Antonieta Rivas Mercado, Frida Kahlo, Tina Modotti, María Izquierdo, José Vasconcelos, David Alfaro Siqueiros, Xavier Villaurrutia, Guadalupe Marín, Tereza Montoya, José Clemente Orozco, Lupe Vélez y Salvador Novo.Nahui Ollin - Apoteosis del General Mondragón

En 1921 se separó de Manuel después de descubrir la homosexualidad de su marido, mientras ella destacaba por sus ideas avanzadas y su actitud que algunos tachaban de provocadora.

Apoteosis del General Mondragón

Su belleza fascinó al artista plástico Gerardo Murillo, más conocido como Doctor Atl, con quien sostuvo una relación amorosa intensa y enfermiza que duró casi cinco años y de la que se conservan más de 200 cartas escritas por ella. Atl la bautizó como Nahui Olin, que según el artista significa “Renovación continua del Universo”. Este período fue el más fructífero en la producción poética y pictórica en la vida de la artista, con su siempre personalísimo estilo naif.

Como modelo, su figura se encuentra ámpliamente representada, tanto en fotografía como en obra pictórica, concrétamente en “La creación” de Diego Rivera,  aparece como Erato, la musa de la poesía erótica, también posó para Jean Charlot y sus desnudos en las fotografías de Edward Weston y Antonio Garduño.

 

“Me retraté desnuda porque tenía un cuerpo tan bello que no iba a negarle a la humanidad su derecho a contemplar esta obra”

Mondragón formó parte del grupo de mujeres que durante las décadas de 1920 y 1930 produjo uno de los períodos más activos de la cultura y el arte en México, y a las que Elena Poniatowska bautizó como “Las siete cabritas” y en 1935 fundó la Liga Feminista de Lucha contra las Toxicomanías, que buscaba erradicar los vicios que, a su juicio, no permitían el progreso del país; con ella pronto se unió a otros grupos que buscarían el voto femenino, la igualdad de derechos frente a los hombres, acceso al trabajo con apoyos a la maternidad, derecho a poseer tierras, la integración de las mujeres indígenas y el acceso a la educación para todas las mujeres.

Tras terminar su relación con el Doctor Atl, Mondragón conoció al caricaturista Matías Santoyo, con quien viajó a Hollywood. Allí el director Rex Ingram le ofreció aparecer en una película, Carmen no la aceptó por manifestarse contraria a explotar su imagen como símbolo sexual.

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Nahui y Agacino frente a la isla de Manhattan

A los cuarenta años conoció al capitán Eugenio Agacino, quien aparece en algunos de sus cuadros, ambos vivieron una relación tan intensa que a la muerte de Eugenio se retiró de la vida pública, optó por una soledad que derivó en locura; vivió con decenas de gatos y deambulando confusa, deshecha, demente, sucia, obesa y en estado de pobreza extrema, cayó para no levantarse jamás. Durante los últimos años de su vida, vivió dando clases de pintura en una escuela primaria y de una pequeña beca del gobierno. Murió en la casa familiar en la que había pasado su infancia a los 85 años de edad.