artemisia-gentileschiArtemisia Gentileschi nació en Roma en 1593 y fue la hija mayor del pintor Orazio Gentileschi, uno de los grandes representantes de la Escuela Romana de Caravaggio. Artemisia fue introducida a la pintura en el taller de su padre, mostrando más talento que sus hermanos con los que compartía las enseñanzas del taller.

A los diecisiete años firmó su primera obra “Susana y los viejos” de una calidad tan grande que ya puso sobre el papel/lienzo la gran artista que emergía. A los diecinueve años, dado que el acceso a la enseñanza de las academias profesionales de Bellas Artes er a exclusivamente para hombres y por tanto le estaba prohibido, su padre apostando por su formación le facilitó clases de pintura privada con Agostino Tassi, para poder perfeccionar conceptos sobre anatomía, perspectiva o la incidencia de la luz, pero Tassi aprovechándose de su papel como maestro la violó. Cuando el padre descubrió el abuso inmediatamente denunció al antiguo amigo que en un principio prometió “salvar su reputación” casándose con ella, pero más tarde renegó de su promesa, puesto que ya estaba casado. Orazio lo denunció ante el tribunal papal y la instrucción, que duró siete meses, permitió descubrir que Tassi había planeado asesinar a su esposa y que también había querido robar ciertas pinturas de Orazio Gentileschi. Del proceso que siguió se conserva documentación exhaustiva, que impresiona por la crudeza del relato de Artemisia y por los métodos inquisitoriales del tribunal. No sólo había sido violada sino que el juicio pareció más contra ella que por esclarecer la verdad. Artemisia fue sometida a un humillante examen ginecológico y torturada usando un instrumento que apretaba progresivamente cuerdas en torno a los dedos, una tortura particularmente cruel para una pintora. De esta manera se pretendía verificar la veracidad de sus acusaciones, pues se creía que si una persona dice lo mismo bajo tortura que sin ella, la historia debe ser cierta. Tassi fue condenado a un año de prisión y al exilio.artemisa3

La pintura “Judith decapitando a Holofernes”, que puede verse en la Galleria de gli Uffizi de Florencia, impresiona por la violencia de la escena que representa y ha sido interpretada en clave psicológica y psicoanalítica, como un deseo de venganza respecto a la violencia que Artemisa había sufrido a manos e su violador.

Susana y los viejos (1610)

Un mes después del juicio, Artemisia se casó, en un matrimonio arreglado por su padre, con el pintor florentino, Pierantonio Stiattesi, un modesto artista, lo que sirvió en los términos morales de la época para restituirle el honor. Artemisia y su marido se instalaron en Florencia en 1614. Allí, Artemisia disfrutó de un gran éxito y le cabe el honor de haber sido la primera mujer en ingresar en la Academia del Dibujo de Florencia. Convertida en una exitosa pintora de corte, siempre mantuvo buenas relaciones con los artistas más respetados de su tiempo y un interesante intercambio epistolar con Galileo Galilei y en ese periodo florentino Artemisia pintó una de sus obras más emblemáticas: “La Conversión de Magdalena y Judith y su doncella” se trata de una segunda versión de “Judith decapitando a Holofernes” proporcionando un reconocimiento que le permitió trabajar y vivir como artista.

artemisaEn 1638 se reunió con su padre en el Londres de la corte de Carlos I de Inglaterra, donde Orazio se convirtió en pintor cortesano y recibió el importante encargo de decorar el techo del palacio de la reina Enriqueta María de Francia en Greenwich. Carlos I la había llamado a su corte y cuando Orazio murió repentinamente Artemisia tuvo que cumplir los encargos, aunque no hay obras que puedan asignarse con certeza a este periodo.

Judith decapitando a Holofermes (1620)

No se tiene certeza de sus movimientos posteriores, aunque se presume que partió definitivamente a Nápoles en 1642 donde pasó el resto de su vida. La última carta conocida a su mentor data de 1650 y deja claro que estaba aún plenamente en activo aunque con muchas dificultades económicas. No deja de ser significativo, que la última pintura, que realizó, firmada en 1652, sea precisamente “Susana y los viejos”, quizás como colofón vital de aquella circunstancia de su juventud que la traumatizó, y que fue el hilo conductor que condicionó toda su vida. Artemisa murió a consecuencias de la devastadora plaga que asoló Nápoles en 1656.

Artemisia Gentileschi es considerada en la actualidad como la primera mujer pintora en la historia. Su obra, marginada de los libros de historia hasta hace dos décadas, es bien conocida en la actualidad. Feminista convencida. Luchó con decisión contra los prejuicios de su tiempo, ideas preconcebidas que prevalece sobre el papel de la mujer. Actualmente se conservan sólo 34 de sus pinturas y otras muchas que, atribuidas a su padre y a otros contemporáneos masculinos, pueden ser de su autoría.

 

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